Descentralizando la figura Pastoral

La imagen del Maestro, siendo el único sujeto en el salón de clases que tiene el conocimiento verdadero y último, para algunos es obsoleta. En esta imagen, el maestro derrama toda la “información” sobre el alumno, que en este caso es el ignorante, el que no tiene conocimiento alguno, de esta manera el Maestro es el interprete y el alumno es solo el espectador.

La imagen del Jefe de Trabajo, siendo el único que toma las decisiones importantes y significativas, es algo que cada vez mas es cuestionado. En este tipo de trabajo, el poder es totalmente piramidal y jerárquico, el Jefe (al igual que el Maestro en su salón de clase) se encuentra en la cima de la pirámide.

Tanto en materia de Educación y en cuestiones laborales, esta estructura donde el poder, conocimiento y creatividad proviene de un solo sujeto (en su mayoría hombre) es altamente criticado y existen cada ves mas, movimientos en contra de este tipo de estructura organizacional.

a

 

En resúmen,

¿Por qué solamente las decisiones importantes provienen del Maestro? ¿Cuál es la importancia que le damos a los niños, a su experiencia, a lo que ellos pueden opinar, sentir y necesitar? ¿Dónde dejamos la habilidad que tenemos cada uno de nosotros para enriquecer el trabajo que hacemos? ¿Solo algunos deberían de ser los encargados?

 

Las Palabras de Jesús haciendo un énfasis en los niños, hacen eco en las palabras de Maria Montessori cuando esta proclamó su celebre frase “no me sigan a mi, sigan al niño”.

03-iii-maria-montessori-sigan-al-ninho

 

Jesús viene e invierte la estructuras comunes de poder en aquel tiempo (y útil para nuestro tiempo también), donde las mujeres y los niños no tenían lugar alguno en la sociedad (¿qué lugar ocupan hoy día?).

 

El Pastor (con P mayúscula), ha tomado muchas veces, pocas veces no, el rol central dentro de la Iglesia en México. Él toma las decisiones, él enseña lo importante, él es a quien debemos de escuchar, él es el que sabe. No se si sea por cuestión de irresponsabilidad, como la mujer que le dice “tú eres la cabeza de la casa, ahora te friegas y a ver como nos sacas de esta” , que muchas veces queramos que el “P”astor solucione todo.

 

¿Es posible dentro de la Iglesia, que el Pastor deje de tomar la figura central en la Iglesia y pase a la periferia, como compañero de fe, que se siente en nuestro asiento y sea parte de la comunidad, como uno más y ya?

Network-informal

Empezar con cosas sencillas.

¿Podría el Pastor preguntar durante la predicación la opinión de los demás y su experiencia en el tema tratado? ¿Tiene que ser predicación o mas bien un diálogo? ¿Puede cambiarse la estructura de expositor-oyente, donde el pulpito esta al frente y todos los demás somos observadores? ¿Podemos formar un circulo donde todos podamos escucharnos y valorar de igual manera la opinión de la hermana que no estudió “teología” y confiar que Dios habla igual de fuerte a través de ella?

 

“No lo se, puede ser, tal vez, alomejor. ” – Capulina

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s